La vocación...aquello que, sin saber por qué, sabes que tiene que ser para ti, que esa profesión será la que llene el resto de tu vida. Se cree que es imposible saberlo desde siempre, que lo que deseas ser desde pequeño es solo una mera ilusión de quizás, el mundo que te rodea. En mi caso, no fue así. El enseñar, el aprender, el cuidado, la preocupación y el interés por el de al lado, la educación y la docencia, los más pequeños de cada casa,... todo ello junto es lo que desde siempre...ha sido mi pasión. Lo que estoy sin duda convencida que será mi profesión, tarde o temprano, del día de mañana.
Y.. aquí es donde empezó todo. Teniendo muy claro lo que deseaba, solo hacia falta ganas y valor, y como se suele decir... ¡El que no arriesga no gana! Así que sin pensarmelo dos veces, sin saber si fracasaría o

triunfaría, me dirigí a la ciudad de Burgos, donde realicé el Grado en Maestra de Educación Infantil.