Todas y cada una de las experiencias desde que comencé mis estudios han sido increíbles.
La primera de ellas, fueron las prácticas realizadas en el tercer año del curso del Grado en Maestra de Educación Infantil; las cuales realicé en la localidad de Aranda de Duero (Burgos).
El centro es el CEIP "Fernán González". Colegio público en el cual se imparten los ciclos de Educación Infantil y Educación Primaria.
Allí fue donde pude corroborar sin lugar a duda, que éste era el camino que quería seguir.
Después de ello, realicé voluntariado de apoyo en una clase de Educación Infantil en el CEIP San Pablo Apóstol de Burgos. Este centro basa su currículum en la educación intercultural entendida como una forma de dar respuesta a la sociedad en la que actualmente vivimos, aprovechando y valorando la riqueza que este tipo de educación lleva implícita. Así mismo incorpora comunidades de aprendizaje, una filosofía que potencia la solidaridad, la buena convivencia, la relación estrecha con el entorno educativo así como la superación del fracaso escolar. Se caracteriza en la ciudad por la gran variedad intercultural que poseen sus aulas. Otra de las experiencias que repetiría sin duda.
Para finalizar la carrera, como no, las segundas y últimas prácticas del curso. Tan esperadas pero a la vez una contradicción de sentimientos, sería la ultima vez que estaríamos "trabajando" de lo que nos apasiona hasta el momento de ejercer de ello. Esta vez en Burgos! Fueron en el colegio CEIP Antonio Machado. No podía haber habido mejor forma que acabar aquellos estudios! La experiencia, la gente, las sensaciones, el aprendizaje,.... todo fue increíble.
Pasan a ser... unos de los momentos en vida que no olvidaré nunca.
En definitiva, en tan solo una frase,... No hay mejor forma de aprender que en base a la experiencia.
¡No acaba ahí! En el primer curso del Grado en Pedagogía, encontré otro ámbito que me entusiasmó. Se trata de un trabajo que realizamos cinco compañeras del aula, "Proyecto Encuentro Intergeneracional" lo denominamos. En dicho proyecto estuvimos acudiendo a un pueblo llamado Castrillo de Murcia durante mes y medio. Allí nos juntabamos con las personas más mayores y más pequeños de dicho lugar. Les acompañabamos en los duros días de invierno, soledad y aburrimiento que pasa un pueblo tan pequeño como tal. Jugamos, nos reimos, comimos, bailamos y difrutamos todos juntos de muchos momentos increibles. Y como no, decir que logramos nuestra primera intención, que pasarán tiempo los grupos de generaciones más distantes, como son los abuelos/as y los niños/as, juntos aprendieran unos de otros y disfrutaran de la compañia que se proporcionaban.
En este enlace se recogen todas las actividades que realizamos de los días que pasamos allí: http://mentesdespiertaspedagogia.blogspot.com.es
